En el embarazo todo el mundo te habla del bebé. El yoga prenatal es de los pocos ratos de la semana en los que se habla de ti: de tu cuerpo, de tu respiración y de cómo estás llevándolo.
Qué es el yoga prenatal
Es una práctica adaptada al embarazo: posturas seguras para cada trimestre, respiración consciente, movilidad de pelvis y caderas, y descanso. Se adapta a cada semana y a cada cuerpo, y no hace falta haber hecho yoga antes.
En Erditu, el método es un yoga flow dinámico inspirado en el cuerpo de la mujer, que entiende el embarazo como un proceso completo: cuerpo, mente y emoción.
Qué se trabaja en clase
- Asanas centradas en la pelvis y alivio de molestias
- Respiración consciente y técnicas vocales
- Herramientas de hipnoparto para el día del parto
- Relajación y conexión con el bebé
- Un espacio para compartir con otras embarazadas
Cómo son las clases
La clase dura 60 minutos y se practica en grupo, con el ritmo que pide cada semana de embarazo. Además, cada mes hay un encuentro de educación maternal con un tema distinto —parto, dolor, posparto, plan de parto— al que se puede venir en pareja.
Alrededor del yoga hay más recursos: preparación al parto, masaje rebozo, acompañamiento como doula y talleres de manejo del dolor. Se puede coger solo la clase o el acompañamiento completo.
Desde cuándo
Lo habitual es empezar a partir del segundo trimestre, cuando el primero ha ido bien, aunque cada caso se valora. Muchas mujeres siguen hasta la misma semana del parto, y después continúan con el acompañamiento de posparto.
Ropa cómoda, agua y poco más. Y si un día llegas con sueño y solo te apetece tumbarte y respirar, eso también es la clase.