Hay días que parten la vida en dos: el día del diagnóstico y el día de la pérdida. Después de esos días, seguir adelante no es cuestión de ser fuerte. Es cuestión de estar acompañada.
Qué es la psicooncología
Es la psicología especializada en acompañar a quien atraviesa un cáncer y a las personas de alrededor. Trabaja en todas las fases: el impacto del diagnóstico, el desgaste de los tratamientos, el miedo a la recaída y —algo de lo que se habla poco— la vuelta a la vida normal cuando todo termina, que para mucha gente es la parte más dura.
También acompaña a las familias y a quien cuida, que suele aguantar sin quejarse hasta que no puede más.
En qué ayuda
- Ordenar el impacto de un diagnóstico
- Manejar la ansiedad y el miedo a la recaída
- Efectos emocionales de los tratamientos y de los cambios en el cuerpo
- Hablar con la familia, con los hijos, con el trabajo
- Apoyo a las personas cuidadoras
- Volver a la vida cotidiana cuando el tratamiento acaba
El duelo no es una enfermedad
Perder a alguien duele, y ese dolor no es un trastorno que haya que quitar. El acompañamiento en duelo no borra la pérdida: ayuda a hacerle sitio, a atravesar las fechas señaladas y a que la vida vuelva a caber al lado de la ausencia.
No hay plazos. Cada duelo tiene su tiempo, y compararlo con el de otra persona no ayuda a nadie.
Cuándo conviene pedir ayuda
Cuando pasan los meses y no puedes retomar nada de tu vida, cuando evitas por completo todo lo que recuerde a esa persona —o al revés, no puedes hacer otra cosa—, cuando aparece un malestar físico constante o cuando la sensación de vacío se vuelve insoportable.
En grupo también
Los grupos de duelo y de pacientes tienen algo que la consulta individual no puede dar: estar con quien no necesita que le expliques nada. En Espacio Integral la sala grande permite este tipo de encuentros.